Chery Tiggo 2 Pro Max: más equipamiento sobre una plataforma conocida
Test de Autocosmos Chile/23 de septiembre de 2024/16:03/Probado en Chile
Autocosmos Chile probó la actualización del SUV más accesible de Chery; el probador tiene un Tiggo 2 Pro propio para comparar.
El Chery Tiggo 2 Pro Max es la última actualización del Tiggo 2, uno de los modelos más vendidos de la marca y uno de los más accesibles de su gama. Reemplaza a las versiones anteriores, Tiggo 2 y Tiggo 2 Pro, y compite en el segmento de entrada de los SUV compactos. Los cambios se concentran en el diseño, los materiales y el equipamiento, mientras que la plataforma y el motor atmosférico se mantienen. En la prueba se lo ubica frente a rivales como el Geely GX3 Pro y el Changan CS15.
El test se realizó en Chile, en una mañana de invierno, con una unidad prácticamente nueva: el odómetro marcaba 367 km. El precio al momento de la prueba superaba los 13 millones de pesos chilenos, un valor que según el probador lo aleja un poco de sus rivales directos. Como dato particular, el probador es dueño de un Tiggo 2 Pro con motor turbo, lo que le permitió comparar de primera mano la versión anterior con la nueva.
Diseño y baúl
Por fuera estrena luces diurnas y una nueva parrilla, que a juicio del probador se parece más a la de los modelos Omoda que a la de otros Chery. Conserva el logo anterior de la marca y las llantas de 17 pulgadas, cuyo diseño viene desde la primera generación y, según el probador, ya empieza a mostrar el paso del tiempo. Suma molduras con texturas, apliques en negro piano, barras de techo diferentes y un alerón trasero de corte más deportivo.
El cambio más visible está en la parte trasera, con ópticas completamente nuevas y un paragolpes rediseñado. El baúl tiene unos 320 litros de capacidad. Para el probador resulta funcional para una pareja o para las compras, aunque por experiencia propia señala que se vuelve chico cuando la familia crece.
Interior
El interior concentra los cambios más importantes. El probador destacó una mejora notable en materiales y sensación de calidad respecto de los Tiggo 2 y Tiggo 2 Pro, con plásticos blandos en la parte superior del tablero, algo que no esperaba en este segmento. Hay insertos de cuero sintético con costuras verdes, texturas que imitan aluminio cepillado, apliques en negro piano e iluminación ambiental configurable, que puede cambiar de color o seguir el ritmo de la música.
La consola suma una nueva palanca para la caja automática, botón de modos de manejo, cargador inalámbrico y climatizador digital. La función auto hold pasó al sistema multimedia, que es el mismo de otros modelos recientes de la marca y ofrece Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. El tablero de instrumentos es digital, de unas 7 pulgadas. En contra, el probador señaló que ahora hay un solo portavasos en lugar de dos. Las luces de los botones pasaron del naranja al azul.
La posición de manejo sigue siendo alta: con 1,65 metros de estatura el probador se acomodó bien, pero advierte que personas de más de 1,80 metros pueden sentirse encerradas y recomienda probarlo antes. Las butacas ofrecen buena sujeción lateral. Atrás se mantiene la calidad de materiales y se incorpora por fin un puerto USB, un pedido frecuente de los usuarios. Hay anclajes Isofix y cinturones de tres puntos en todas las plazas, pero no apoyabrazos central ni bolsillos en los respaldos.
Motor y consumo
El motor no cambia: es el 1.5 atmosférico de cuatro cilindros de la familia Acteco, con unos 114 CV y 148 Nm, asociado a una caja CVT que simula nueve marchas y actualizado a la norma de emisiones Euro 6b. A juicio del probador, se mueve con mayor soltura de lo que recordaba, probablemente por una recalibración de motor y caja. Lo considera más adecuado para esta plataforma que el turbo de tres cilindros de su propio auto, que genera más vibraciones.
Hay dos modos de manejo, Eco y Sport, y al probador le faltó uno intermedio. En Eco la respuesta del acelerador se demora tanto que lo vuelve lento en ciudad, por lo que lo reserva para la ruta; en Sport la conducción resulta más dinámica, aunque el auto no es rápido. En ciudad, en modo Sport, midió entre 12 y 12,5 km/l, y a 100 km/h con control crucero, entre 15,5 y 16 km/l, valores que considera normales para el segmento.
Seguridad y plataforma
El probador recuerda que la plataforma tiene muchos años: el Chery Fulwin, sobre el que se basa, llegó a Chile alrededor de 2010, y compara el caso con el de un modelo al que se le extendió mucho la vida con la misma base y el mismo motor. Por ese motivo, incluso en esta versión tope de gama sigue teniendo cuatro airbags, ya que la plataforma no fue pensada para seis. Tampoco ofrece sensor de punto ciego ni cámara 360°.
En cuanto a la puesta a punto, el probador percibió que el chasis tuvo una pequeña revisión, aunque aclara que la unidad estaba prácticamente sin uso y que con el tiempo algunas piezas podrían cambiar su comportamiento. Considera que, sin mejoras de fondo en seguridad, las novedades no alcanzan para diferenciarlo con claridad de las versiones anteriores.
Lo que destaca
- Mejores materiales y ensamble que las versiones anteriores.
- Nueva pantalla con CarPlay y Android Auto inalámbricos y tablero digital.
- Caja CVT revisada y conducción más dinámica en modo sport.
- Consumos correctos para el segmento: 12 a 12,5 km/l en ciudad.
Lo que no convence
- Plataforma y motor con muchos años encima.
- Sigue con cuatro airbags y sin asistencias como punto ciego o cámara 360°.
- El modo eco lo vuelve lento en la ciudad.
El veredicto
El probador lo recomienda para quien viene de un auto más básico o con años de uso, pero no aconseja el cambio a quien ya tiene un Tiggo 2 Pro, porque las mejoras son de equipamiento y materiales y no de seguridad.

Video: "Chery Tiggo 2 Pro Max - más vida para el superventas de Chery (Test Drive)", publicado por Autocosmos Chile en YouTube. Verlo en YouTube. Esta nota resume el test con palabras nuestras; las opiniones son del probador. China Garage no tiene relación comercial con el canal.